El Amazonas colombiano es un destino increíble para los turistas que buscan tener contacto extremo con la naturaleza y conocer algunas de las culturas más representativas del país.
Este maravilloso hábitat acoge tantas especies de fauna y flora como ningún otro ecosistema en el mundo y es un lugar sorprendente no sólo por la diversidad cultural de sus pueblos indígenas, sino por la vida que se origina y se nutre de las múltiples orillas del río Amazonas, el más caudaloso, ancho y profundo del mundo.
Como gigantescas venas, por esta región atraviesan majestuosos ríos que facilitan transacciones comerciales y desplazamientos hacia lugares mágicos en medio de la selva, poblaciones apartadas, resguardos, parques y reservas naturales.
Los grupos indígenas conceden a este territorio una multiplicidad étnica incomparable. Conocer sus rituales, cultura y creencias, interactuar con los líderes de las comunidades y comprender su relación con la naturaleza es una experiencia mágica que evoca un cuento de fantasías.
Este destino es propicio para disfrutar de una increíble travesía; escalar árboles de 35 metros de altura, deslizarse entre sus ramas en un recorrido de más de ochenta metros para sentir la fuerza de la naturaleza; pasar la noche en la copa de una Ceiba y escuchar la voz de la jungla y sus más profundos secretos a la luz de la Luna.
La capital del Amazonas colombiano es Leticia, una ciudad hospitalaria y confortable, que además es un activo centro de comercio y está rodeada por caminos que conducen a la espesura del bosque y a sitios apartados en los que es posible practicar turismo ecológico y de aventura.
En el muelle turístico de Leticia se encuentra la línea imaginaria que divide al trapecio amazónico en tres países: Colombia, Brasil y Perú. Desde allí se pueden pactar viajes hacia lugares encantadores y vivir experiencias únicas.
BARRANQUILLA
La principal capital de la Costa CARIBE se ha consolidado como la puerta del gozo, colorido y los brazos abiertos.
Desde finales del siglo XIX se caracterizó por el ser el principal puerto del país por donde entraban y salían los viajeros y mercancías, y desde entonces es conocida como la Puerta de Oro de Colombia.
Una increíble belleza arquitectónica, rodeada de hermosos paisajes naturales, sus calles doradas por el sol y la arena, la espontaneidad y alegría de la gente del caribe, hacen de Barranquilla el destino ideal para disfrutar de la placidez de sus encantadoras playas y de su riqueza cultural, que abre paso a la fiesta más grande de Colombia: el CARNAVAL
Este tesoro vivo que se transmite de generación en generación, es la expresión más auténtica del pueblo colombiano y una reunión de colores, de razas, de leyendas, de la alegría costeña, del jolgorio y de los ritmos musicales, tales como: la CUMBIA el mapalé, el garabato y el son del negro que inundan las calles de Barranquilla.
El Carnaval de Barranquilla congrega desde sus orígenes la triple fusión cultural (europea, africana e indígena) esta fiesta es indígena por su cadencia melancólica y por las danzas que se realizan alrededor de la tierra para alabarla, es blanco por España, de donde llegaron las celebraciones con vestidos de gala. Negro por los esclavos traídos por colonos, con quienes llegaron los tambores, la alegría, el ritmo, los lamentos y los movimientos contorsionados.
EL CARNAVAL DE BARRANQUILLA
Esta fiesta se desarrolla a lo largo de cuatro días, comienza días antes del Miércoles de Ceniza, alcanzando su máxima celebración el día sábado durante la famosa Batalla de Flores donde sobresale la alegría, el colorido y la belleza.
BARRANQUILLA
La principal capital de la Costa CARIBE se ha consolidado como la puerta del gozo, colorido y los brazos abiertos.
Desde finales del siglo XIX se caracterizó por el ser el principal puerto del país por donde entraban y salían los viajeros y mercancías, y desde entonces es conocida como la Puerta de Oro de Colombia.
Una increíble belleza arquitectónica, rodeada de hermosos paisajes naturales, sus calles doradas por el sol y la arena, la espontaneidad y alegría de la gente del caribe, hacen de Barranquilla el destino ideal para disfrutar de la placidez de sus encantadoras playas y de su riqueza cultural, que abre paso a la fiesta más grande de Colombia: el CARNAVAL
Este tesoro vivo que se transmite de generación en generación, es la expresión más auténtica del pueblo colombiano y una reunión de colores, de razas, de leyendas, de la alegría costeña, del jolgorio y de los ritmos musicales, tales como: la CUMBIA el mapalé, el garabato y el son del negro que inundan las calles de Barranquilla.
El Carnaval de Barranquilla congrega desde sus orígenes la triple fusión cultural (europea, africana e indígena) esta fiesta es indígena por su cadencia melancólica y por las danzas que se realizan alrededor de la tierra para alabarla, es blanco por España, de donde llegaron las celebraciones con vestidos de gala. Negro por los esclavos traídos por colonos, con quienes llegaron los tambores, la alegría, el ritmo, los lamentos y los movimientos contorsionados.
EL CARNAVAL DE BARRANQUILLA
Esta fiesta se desarrolla a lo largo de cuatro días, comienza días antes del Miércoles de Ceniza, alcanzando su máxima celebración el día sábado durante la famosa Batalla de Flores donde sobresale la alegría, el colorido y la belleza.







